Es una tarde calurosa, lo que es lo mismo que decir cualquier tarde del cuasi eterno verano habanero.
Aquí andamos, témpanos semiderretidos en la esquina más farandulera de la capital, buscando pretextos para evadir el tedio de la casa, y nuestra única, irremediable opción es desembarcar en Coppelia.
Coppelia. Otrora catedral del helado; en la actualidad ostenta aires de ser su sepulcro. Coppelia. Solar de los juegos de mi infancia paterna, antiguo esplendor que sobrevive en la memoria de un par de generaciones que evocan en canciones, cuentos y recuerdos tus 25 sabores que nunca probaré. San Coppelia. Sigue leyendo
“¿Cuál es el origen de los mitos urbanos?”, me pregunto a cada rato. Nunca he encontrado una respuesta convincente. Recursos de la imaginación colectiva del hombre “civilizado”, en ellos pervive ese hálito misterioso que ataba al hombre cerca de la hoguera, temeroso de los peligros que escondían la noche, el bosque o cualquier otra cosa que no alcanzara a comprender. Sigue leyendo
Hace ya varios días leí este comentario oportunísimo sobre algo que trasciende su pretexto inicial -la ausencia, aún no bien explicada, de tres jugadores estelares del equipo nacional de voleibol masculino- y se suma a un debate que a ratos reemergue en la web y en la calle (nunca en los medios, lamentablemente nunca en los medios). Estamos necesitados de trabajos como este, que quieren saber, que piden razones lúcidamente no a través de editoriales retóricos, esos que ponen el dedo en una llaga que a ratos -por meses, por años- parece incurable. Sigue leyendo
Lo que empezó como un sueño, un anhelo compartido, fue sumando almas por su esencia integradora, por su afán inclusivista, amén de las habituales escisiones que provoca todo intento de unificar, verdad esta como un templo por paradójico que suene. Sigue leyendo