El sorpresivo final de un ciclo
Hay muertes estúpidas, paralizantes sorpresas de brutal fatalidad. Aún me resisto a creer que el profe Julio, el mismo hombre al que rendíamos merecidísimo homenaje hace apenas unos meses, el mismo que ayer en la mañana conversaba con sus alumnos como otro día cualquiera, haya dejado de existir.