Habana, a tus pies
Como casi siempre mi andar acelerado me llevó demasiado temprano al lugar. Me acomodé en el muro, cerca de donde ocurre la monótona pero entrañable ceremonia del cañonazo. ¿Cuántas veces he hecho esto?,… Leer más
Como casi siempre mi andar acelerado me llevó demasiado temprano al lugar. Me acomodé en el muro, cerca de donde ocurre la monótona pero entrañable ceremonia del cañonazo. ¿Cuántas veces he hecho esto?,… Leer más
Estoy parado sobre el muro del Malecón. Indeciso. Vacilante. Las olas rompen contra el diente de perro y se desparraman en gigantescas cortinas líquidas que llegan más allá de la avenida. Solamente a… Leer más
Hasta aquí, me dije. No soporto un día más sin pasear por el Malecón, vieja costumbre adquirida hace muchos años y que reforcé cuando emigré hacia el Vedado. Salgo dispuesto a caminar. Sin… Leer más