Hace ya varios días leí este comentario oportunísimo sobre algo que trasciende su pretexto inicial -la ausencia, aún no bien explicada, de tres jugadores estelares del equipo nacional de voleibol masculino- y se suma a un debate que a ratos reemergue en la web y en la calle (nunca en los medios, lamentablemente nunca en los medios). Estamos necesitados de trabajos como este, que quieren saber, que piden razones lúcidamente no a través de editoriales retóricos, esos que ponen el dedo en una llaga que a ratos -por meses, por años- parece incurable.