Sobre el “privilegio” de estudiar en Cuba

Triste, no se me ocurre otro calificativo que triste para este hecho. Contra todo pensamiento racional, en el mismo continente en el que miles de estudiantes chilenos se lanzan a las calles con la consigna de que la educación es un derecho no un privilegio, específicamente en la portada del Diario de la Juventud Cubana apareció una “joya” de los titulares del periodismo revolucionario: “Ser estudiante es un privilegio“. Hermoso regalo en el día de los estudiantes.

La educación gratuita a todos los niveles, pregonada conquista social del proceso que subvirtió las bases ideológicas de este país, hace muchas décadas que dejó de ser “un privilegio”, al menos en el imaginario popular, para convertirse en un derecho inalienable tan inherente a su existencia como el calor en diciembre, como los viajes interminables en el Tren Lechero, como la maldita circunstancia del agua por todas partes.

En la nota que sigue al humillante título se reseña que el Presidente Nacional de la Federación Estudiantil Universitaria “argumentó” que, “A diferencia de sus colegas de la región, el estudiantado cubano desde hace más de 50 años, no necesita esos reclamos de autonomía universitaria o depuración del profesorado, porque la Revolución nos apoya, realmente somos privilegiados.” (fin de la cita).

Amén de lo cuestionable que puede ser para muchos la primera afirmación, es ese “realmente privilegiados” lo que me indigna, me saca de mis casillas. Que hoy la educación es gratuita gracias a la Revolución, cierto. Pero ahora resulta que una de las concepciones más firmementes arraigadas en la conciencia nacional -el sentido de que ser estudiante es un derecho, amparado incluso en el artículo 51 de la constitución de Cuba-, ya no es tal, sino una suerte de anomalía en el contexto latinoamericano, vaya, qué somos muchachos bendecidos por el sistema que debemos henchirnos de gozo por la gracia política.

La responsabilidad ante un hecho de este tipo es múltiple y compartida, y va desde el sujeto que la emitió, pasando por los periodistas que la reprodujeron y la elevaron a consigna a través de ese titular, hasta los directivos y demás actores responsables de la política editorial del medio.

Y no, diré mil veces no ante semejante idea. Me opongo a que desde la portada de un medio de prensa cubano se niegue uno de las bases más hermosas de la utopía subversiva que es la Revolución Cubana. Si no entendemos que la revolución es, sobre todo, una explosión de la ideología precedente y la creación de un pensamiento de nuevo tipo, nunca dejaremos de nadar en las mismas aguas, de manejar los mismos conceptos, de ver la educación como un privilegio.

Anuncios

15 comentarios en “Sobre el “privilegio” de estudiar en Cuba

  1. De verdad que no entendí ni una palabra…. La racionalidad se pierde cuando se seudofilosofa acerca de lo que no se conoce. Tengo la impresión -vaga- que estas “líneas” son una catarsis que descontextualizan algo que el escribidor no comprendió. Después de leer esto, me debo tomar un descanso intelectual…., uuuufffff

    1. miguelhabanero: disculpa compadre, ¿qué es lo que no conozco? ¿acerca de ser estudiante? Lo he sido por más de 15 años y aún lo soy. ¿Sobre las conquistas de esta revolución? Bueno, no he vivido en otro lugar, tú dirás. ¿Descontextualizar dices? No solo puse el párrafo íntegro y el titular sino que además le di enlace al trabajo en cuestión para quien quisiera verlo. Y el gran problema, repito, el grandísimo problema es que se pierda la perspectiva y creamos que lo que es un derecho, gracias al triunfo de la revolución y a las generaciones sucesivas que la vivimos, es de pronto un privilegio. No sé, te recomendaría que después del descanso intelectual volvieras sobre estas letras.

      1. A ver como te respondo…..hijo.
        No dudo, después de leer -prometo que no podría releer- en tus letras apasionadas, que tengo más años de ejercicio periodístico, que tú de vida. Pensé, en un principio darte mis puntos de vista, pero prefiero seguir de largo. Hacer periodismo no es solo citar, remitir, citar y desbarrar. Es además, desde la honestidad y el decoro: analizar, profundizar, contrastar y buscar verdades.
        Solo un detalle: la ingratitud no es buena consejera, y como sé que jamás has tenido que enfrentarte a la policía armada con palos y escudos, ni sabes que es una universidad sitiada por la policía, ni has tenido que salir a trabajar en la noche para pagarte tus estudios universitarios, y porque no tienes ideas que significa perder los sueños de crecer intelectualmente,… quizás no alcances a entender que es un “privilegio” disponer de esas gratuidades, de esas seguridades, a pesar de errores y carencias. Dejémoslo aqui… alguna vez nos encontraremos en alguna redacción, si es que llegas a graduarte de periodista, y no sigues las complicadas rutas de Rimbaud, donde no dudo que tampoco entenderás otras muchas cosas….

      2. Le respondo… padre. Ahora soy yo quien no comprende su condescendencia y me insta a analizar, contrastar y otras tantas acciones caras a esta profesión (sinceramente, sin pecar de falta de modestia, creo que lo hago). Su comentario solo me reafirma que realizó una lectura superficial de lo que escribí, en la que leyó algunas palabras sueltas -e inconformes, cómo no- y se escandalizó con ellas, al punto de conminarme a no perder de vista las grandes conquistas de esta revolución. Querido… padre, ni por un instante he olvidado que representa vivir en un país como Cuba, y si lee el texto con el mismo espíritu que me recomienda lo comprobará. Sobre el destino de Rimbaud, quizás el cazar leones y contrabandear en el África me haga más feliz que esta profesión, pero eso es pura especulación, y se lo dejamos al futuro.
        Saludos
        PD. Ya que hablamos de poetas, le recomendaría una sugerente lectura; “Generación”, de Ramón Fernández-Larrea.

  2. Muy buen articulo!! Deberían leerlo todos esos que se la pasan repitiendo que “la universidad es para los revolucionarios”. Empezando por los dirigentes.

  3. rafa…. mi hermano. este miguel habanero, no será Luis Ramón utilizando un seudónimo. te confienso que para mi es un privilegio estudiar a tu lado jajajajajaajaj.

    1. aar (¿sabes que me metí como 30 segundos meditando para descubrir quién eras?), no creas que no he pesado en esa posibilidad, pero si así fuera el tipo no me daría los apretones de manos esos que me da dondequiera que me ve. El privilegio es mutuo. Abrazos
      R

  4. Desde varias aristas puede uno interpretar una cosa y lo contrario (y puede parecer ambiguo), pero el enfoque del articulista me parece justo. Aunque acoto: el privilegio sería vivir en Cuba, y luego ya, dentro de la isla privilegiada, indiscutiblemente, estudiar es un derecho (y un deber también, porque el mundo pa q sea mundo… todavía uno se encuentra gente por ahí q lo ven como una obligación a regañadientes)

    1. Lukaz, indudablemente la cuestión (y de hecho, muchos lo consideran así) puede ser vista como una lectura tergiversada, pero la verdad es que sí creo en el poder de las palabras y la ideología que subyace en ellas. Por otra parte, concuerdo contigo con eso de que vivir en Cuba es un privilegio, el representante de la Unicef en Cuba decía en una ocasión algo que me pareció maravilloso; comentaba que si pudiera escoger entre los millones de posibilidades que existen para que una persona nazca en cualquier lugar del mundo, sin lugar a duda escogería Cuba. Saludos,
      R

      1. Soy Colombiana, educada en colegios privados y en universidad privada pero sin perder las perspectivas. Visité Cuba en agosto de 2010 por motivos de salud que entre otras cosa es otro de los “privilegios” que tienen los Cunanos: ser valorados como personas y todos por igual. Me llamó poderosamente la atención la importancia que tiene en ese país que todo mundo se eduque, y que se eduque bién, al punto que sueño con hacer una Licenciatura en una Universidad de Cuba (a distancia si se pudiera). No entiendo por que los Cubanos no son capaces de valorar todas las facilidades o “privilegios” que tienen y de los que carecemos el resto de habitantes del mundo, Definitivamente, Cuba, es un excelente viviodero, lastima que la prensa amarillista pretenda hacerle creer a los que no la conocen, que es “duro” vivir allá. Si alguien puede, ayudenme para cumplir mi sueño.

Comenta sin pena

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s