munch_el_grito

La insistencia de los amigos me llevó a dedicarle unos minutos al noticiero de televisión ayer en la noche –lo confieso, mi frugalidad televisiva llega a niveles alarmantes–. “Tienes que mirar ‘Cuba dice’, para que veas el último intento del periodismo cubano”. Y ahí estaba yo, plato en mano frente al televisor, listo para la embestida del periodismo crítico made in Cuba.

No me defraudó en lo más mínimo: muchas intervenciones de gente de pueblo hablando del bache del barrio, dirigentes con explicaciones ininteligibles y discursos retóricos de nuestros periodistas más inquisitivos y mediáticos. Mi saco de temores y prejuicios es infinito, así que no sufrí por el espacio televisivo. Sufrí cuando me puse a pensar en esa señora que se cayó por culpa de la calle mal asfaltada y que cuando se vea en la pantalla pensará en lo valiente que son esos periodistas, sufrí cuando caí en cuenta de que se juega a arañar la superficie del fenómeno con un puño enguantado, sufrí cuando comprendí lo lejos que está el periodismo del periodismo.

Hablar de un asunto, por escabroso que sea, es apenas atisbar un problema. Los micrófonos abiertos y las declaraciones de ciudadanos enfurecidos están bien, pero mostrar la realidad e inquirir sobre ella es bastante más que eso. ‘Cuba dice’ puede existir solo en un país como Cuba, en el que la sociedad apenas tiene acceso a tecnologías de la información y a la información misma. Si existieran Twitter, Facebook y los blogs para todos los cubanos cualquier persona pondría a la vista de millones una foto del hueco de la esquina, o un video del tráfico de frutas y vegetales en los agromercados; si existiera Internet quedaría en evidencia el pobrísimo papel que está cumpliendo ese programa que ahora presentan como el abanderado del periodismo nacional.

No creo en el valor de un periodismo incómodo que solo lo es los 15 minutos que dura un reportaje, no creo en el valor de un periodismo incómodo cuya hondura no sobrepasa la del charco del que habla. El periodismo, ‘Cuba dice’, es otra cosa, el periodismo es llegar a la raíz (y para llegar a la raíz hay que recorrer las ramas y el tronco), valorar la multicausalidad de un problema, ponerle nombres a sus responsables y no soltar prenda hasta verlos caer. Lo otro es la amplificación del dolor, y eso, resolver, lo que se dice resolver, no resuelve un carajo.

Anuncios

7 comentarios en “Cuba berrea

  1. Si, hace tiempo escribi algo de eso, lo envie a CARTAS A LA DIRECCION de GRANMA, y al parecer era POLITICAMENTE INCORRECTO. Y cada dia es peor. Concuerdo contigo, es facil entrevistar a las personas y recoger sus disgustos. Nadie para a los Jefes frente a las camaras a dar explicaciones, nadie los contradice. Tenemos el BlOQUEO que lo resuelve todo.

  2. Desde la distancia suena a experimento sociológico, más que a periodismo. El periodismo en Cuba –y que me perdonen mis amigos periodistas, todos honestos hacedores del arte del equilibrismo en la prensa nacional– será una imposibilidad en tanto los medios funcionen como órganos de propaganda. Algo han conseguido los blogs, el cine independiente –más por torpeza artística que por deseos de asumir el lenguaje periodístico– y dos o tres, poquísimos Quijotes. En la prensa nacional, “Cuba dice” recuerda otros experimentos sin nombre: las ráfagas de reportajes sobre la agricultura, el comercio interior, la vivienda… Todos perdidos en la inconstancia del socialismo, el subdesarrollo, la esencial ausencia de democracia.

Comenta sin pena

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s