Receta para la felicidad breve

Amanecer un domingo leyendo un libro de Anne Sexton robado a alguien que no lo va a echar en falta. Estar impecablemente desnudo para sentir el más mínimo roce de las sábanas mientras suena de fondo Spinetta y su Pescado Rabioso 2. Ahí, en algún rincón de la cama, ella debe leer una revista que se quedó dando vueltas en el cuarto.

Aunque ninguno de los dos lo sepa todavía, una alegría entra y otra alegría sale. Y así sucesivamente. Pero qué se puede hacer con el amor.

anne sexton

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