Resumen del blog en un intenso año 2014

Hay días que me encuentro preguntándome qué hago manteniendo un blog en el que escribo tan desordenamente. Pero luego me encuentro con una idea atenazándome la cabeza, una idea que quizá no importe a más nadie pero que igual me veo en la necesidad de sacar de mí. Así que eso lo hará seguir un rato más, hasta que se me acaben las balas o me lo compre Juventud Rebelde.

Aquí hay un extracto:

El teatro Mella tiene una capacidad de 1.500 personas. Este blog ha sido visto cerca de 24.000 veces en 2014. Si fuera un concierto en el Mella, se se necesitarían 16 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

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Revista Blogosfera Cuba no. 1 (Regresamos!!!)

portada revista blogosfera cuba no. 1

… y aquí está, con un par de retrasos imperdonables, pero llena de amor señoras y señores. Llena de amor. Ojalá la disfruten como nosotros disfrutamos haciéndola. Crítiquen, opinen, y sobre todo lean y compartan. Curiosa coincidencia, cuando venía camino al trabajo, en un libro deliciosos de Norberto Codina sobre beisbol y cultura encontré este verso de Julián del Casal, que bien podía haber servido de exergo a este número: “tengo el impuro amor de las ciudades”. Con ustedes, Revista Blogosfera Cuba no. 1:

Revista Blogosfera Cuba no. 1

Aprovecho para decirles que pretendemos hacer una presentación offline la semana próxima, para que todos aquellos que no tienen acceso a Internet ni a una buena conexión y estén interesados en la revista la puedan tener. Todavía no está definida el lugar ni la fecha exacta pero lo haremos saber por acá. Ahora sí me voy, les dejo también el editorial con que abrimos la revista. Besos y abrazos.

Editorial Revista Blogosfera Cuba (no. 1)

“Estuvimos un rato hablando de ciudades, que es un tema favorito de Cué, con su idea de que la ciudad no fue creada por el hombre, sino todo lo contrario y comunicando esa suerte de nostalgia arqueológica con que habla de los edificios como si fueran seres humanos, donde las casas se construyen con una gran esperanza, en la novedad, una Navidad y luego crecen con la gente que las habita y decaen y finalmente son olvidadas o derruidas o se caen de viejas y en su lugar se levanta otro edificio que recomienza el ciclo”.

G. C. I.

La ciudad trampa, la ciudad refugio, la ciudad espejo. Buena parte de los cubanos –xx % si le hacemos caso a los datos que ofrece la Oficina Nacional de Estadísticas- vivimos en entornos urbanos, de mayor o menor dinámica según el aliento de los distintos lugares, pero marcados por el asfalto, los parques, los transportes automotores, las aglomeraciones de personas, el cine, las tiendas, el espíritu inconfundible de un lugar que no es el campo.

A la ciudad y sus múltiples configuraciones dedicamos este segundo número de la revista Blogosfera Cuba. Que no solo se queda en la ciudad como protagonista: también tenemos textos donde la ciudad es trasfondo, una conversación  en un parque sobre qué significa crecer en la ciudad, un espacio dedicado a las cintas amarillas, que podemos considerar sin dudas como la campaña que más ha sensibilizado al pueblo con el regreso de los Cinco Héroes; y un par de textos académicos sobre un proyecto de empoderamiento ciudadano a través de las tecnologías en un grupo de estudiantes universitarios y un análisis sobre qué se habló sobre los lineamientos desde los medios de comunicación y desde el público a través de los blogs. Cerramos este número con un texto del difunto blog Crónicas  Obscenas, una hermosa crónica sobre el misterio de la noche cuando se viaja en tren, o del misterio del tren cuando se viaja de noche, que aunque  no es lo mismo sigue siendo igual de bello   e indescifrable.

En estos largos meses hemos aprendido que el segundo paso es el más difícil y esperado de todos. Después de la gran acogida que tuvo en las redes el primer número enfrentábamos el reto de la continuidad, la permanencia. Y la verdad sea dicha hemos fallado. Naufragamos entre responsabilidades laborales y domésticas, entre falta de perseverancia y presión, y llegamos al año 2014 teniendo en las manos una publicación que debió salir en algún día del mes de noviembre del año anterior. Aún estamos afinando detalles en la confección de la revista, la (in)estabilidad del consejo editorial y la no existencia de una página web propia de la revista son algunos de los principales retos que a mediano plazo tenemos que resolver.

Pero en lugar de regodearnos en disculpas creemos más útil ponernos las pilas y sacar finalmente este número 1; esperamos que nuestra falla en los tiempos de entrega sea mínimamente compensada por sus contenidos. Porque, demoras aparte, ha sido una verdadera fiesta armar la revista. Estamos contentos con lo que entendemos como unicidad del número, con la calidad superior de los textos, con el balance territorial y temático obtenido. Podemos decir modestamente orgullosos que al leerla de una punta a otra se respira en su lectura un aire a revista de verdad, y nada nos complacería más que sus lectores sintieran lo mismo.

Globos rojos para Darío

99 Globos rojos para Darío

“Ahora creo que es el momento de estar para lo que venga, como hacen los amigos, como hace la familia. Como hizo una vez conmigo Alejo 3399, cuando más sola me sentí en la vida, cuando lloré sobre la mesa de madera de casa mi fe extraviada en los caminos de la censura.”

vía la Nube de Alivio de Tunie: Globos rojos para Darío.

Desde Cero

Desde Cero editorial blogosfera cuba no. 0

Aunque me obligaron a ponerle el machón de editorial, esto es un post de toda la vida. Eso sí un post feliz. Para ustedes, la presentación del no. 0 de la Revista Blogosfera Cuba.

Si quieren descargar la revista pinchen aquí para la versión ligera (2.78 mb, no tiene galerías de fotos) o pinchen acá para la versión full (9.37 mb). No obstante, pueden pasar por mi casa o por la oficina y la compartiré gustoso. Como dije una vez de ORSAI, PROHIBIDO NO COMPARTIR!!!!

Algo pasó allí. No sé si fue el aire enrarecido por tanto taller del Martin Luther King, no sé si fueron las conversaciones y las fiestas que llevaron a pactos silenciosos y perpetuos, no sé. Pero ahí ocurrió algo. Por primera vez en mi vida me sentí parte de una comunidad, de una materia multiforme más grande que mis propios intereses; por primera vez puse a un lado cualquier prejuicio para alcanzar el consenso. Consenso. Qué palabrita esa, tan en boca de académicos abigarrados y de políticos a medio tiempo. Lo cierto es que pudimos acercarnos a la unidad partiendo del criterio de que todas las opiniones merecían ser dichas, escuchadas y valoradas.

Muchos de nosotros –me consta que no fui el único– hicimos un ejercicio mayúsculo de autocontrol, aguantamos las ganas de replicar tanta tontería y amarramos los argumentos a una pata de la silla. No digo que fuera fácil; a veces nos llevó horas dar por medianamente zanjado un asunto entre tanta democracia, pero el resultado fue maravilloso. Descubrimos que si uno hace el esfuerzo por ser humilde entiende,  o al menos vislumbra ciertas resonancias similares en las razones del otro. Y ese es el punto de partida para nuevos hallazgos. El otro, ese tipo insoportablemente equivocado, se nos revela como alguien que, en algún punto, tiene inquietudes semejantes a las propias, y si se tiene paciencia y voluntad, se logran cosas.

Con estos hallazgos en los bolsillos regresamos a la vida real unos días más tarde. Ahí cada uno volvió a sus particulares batallas y aunque el polvo de hadas se fue disolviendo en el camino a casa, todavía queda un poco de aquella magia flotando en el ambiente. En los días que siguieron se ha intentado institucionalizar la blogosfera, se han despertado viejas rencillas y surgido otras, pero entre tanta algarabía trabajamos por no perder la idea de hacer una revista de la blogosfera cubana. Lo confieso, no ha sido fácil entre vacaciones, dilemas personales y ocupaciones laborales poner de acuerdo a un grupo de gente para llevar a cabo esta empresa.

Cuando surgió la propuesta de hacer una revista desde los blogueros, para todos los lectores interesados, que recogiera un poco la vida que ocurre en la blogosfera cubana me pareció una tarea improbable, pero en las reuniones sucesivas, mientras fue tomando forma,
fui cavando una tumba para mis temores.

Ya sea en el sótano azul del ICAP, en la casa que está llegando al Malecón o en la siempre ubicua Internet, entre tazas de té sin azúcar y botellas de vino trasatlánticas hemos trabajado para darle forma a aquella idea que tanta pasión trajo en el Martin Luther King. Aquí
se reúnen textos grandes, medianos, aguerridos, burlescos, comprometidos, distantes, en un intento de justa cartografía del camino recorrido por la blogosfera cubana hasta nuestros días.

Este número iniciático abre con un pequeño collage que recoge algunos hitos de los encuentros extradigitales; una muestra de los post escritos a propósito del encuentro en el mes de julio en el Centro Martin Luther King, el lugar donde se fraguó todo esto; algunos de los textos más interesantes publicados en los blogs en las últimas semanas; el resumen de una tesis que aborda los usos sociales en red a través de un estudio sobre cómo 12 blogueros cubanos usan su blog. Todo esto se complementa con montones de fotografías blogueras y algún que otro texto salido del plato pero que seguro disfrutarán.

La revista tendrá una frecuencia mens… bimes… trimes… bueno, ya nos encargaremos de hacerles saber su frecuencia. Estaremos insatisfechos permanentemente porque siempre se nos habrá escapado un post magnífico, pero nos queda el consuelo de la próxima
vez. Si algo podemos afirmar es que no hubo letra ni foto ni diseño que no fuera discutido hasta el cansancio.

Algo pasó en el Martin. Y nosotros, como aquel pescador hábil de Las mil  y una noches, intentamos atrapar al  genio de ese algo con este número CERO de la revista Blogosfera Cuba.

Espejismos y verdades de un encuentro

Para Elaine y Lili, El Taburete y La Otra Pata, para Alejo3399

Mucha gente ensalza o denigra a La Joven Cuba. Yo los veo como lo que (creo) son: una terna de muchachos con entusiasmo, miedos, virtudes, defectos, prejuicios, razonamientos, que sufren y disfrutan Cuba con la misma intensidad que los millones de cubanos que no han puesto un pie en Internet y los blogs ni una vez en su vida. Los admiro por haber logrado bregar contracorriente y armado un encuentro de blogueros (aún con adjetivos y censuras, eso era casi impensable); los admiro por haber transmitido en vivo los debates todos , los sublimes, los infecundos; los admiro, porque navegan en tierra de nadie cargando con los estigmas de ambas orillas, y eso, amigos míos, merece respeto. Seguir leyendo