Palabras de una posible presentación de «La verdad no se ensaya»

Portada de La verdad no se ensaya. Julio César Guanche.

Por una de esas curiosas coincidencias, leía hace unos días una crítica de Ambrosio Fornet al libro Cuba hoy y después, del argentino Jacobo Timerman. En su texto Ambrosio recrea una conversación que sostuvo con el autor en 1987, y en la que, cuando le pregunta sus conclusiones respecto a la situación del país, Timerman le respondió que “a su juicio, se había desatado en Cuba, en los últimos años, un proceso de expectativas crecientes que la Revolución ya no estaba en condiciones de satisfacer. En 28 años el pueblo había obtenido todo lo que era humanamente posible asegurarle-trabajo, educación, salud, la propiedad de su vivienda…- (…) y el país carecía de los recursos necesarios para “dar” más. (…) ¿Cómo reaccionarían, ante esa realidad, las decenas de miles de profesionales y técnicos, esa incipiente “clase media” que la propia Revolución había creado ? (…) La Revolución había sacado de la miseria, la explotación y el anonimato a millones de personas, les había garantizado todos sus derechos y ahora se encontraba con que debía seguir apelando al sacrificio, a la conciencia de las masas, entre otras cosas, porque no podía responder a las expectativas de consumo que ella misma había creado sin proponérselo”. Leer Más